Mucha gente conoce el método tradicional de consumir marihuana, que consiste en fumarla. Sin embargo, existe otra forma popular de experimentar los efectos de la marihuana: ingiriéndola. En este artículo, exploraremos por qué ingerir marihuana se considera a menudo más potente que fumarla.
Métodos de Consumo de Marihuana
Antes de profundizar en las razones que subyacen a la mayor potencia de la marihuana ingerida, es importante comprender las distintas formas en que se puede consumir la marihuana.
Fumar marihuana
Fumar marihuana es el método de consumo más conocido y tradicional. Consiste en inhalar el humo producido al quemar flores de marihuana secas o concentrados. El humo contiene varios cannabinoides, entre ellos el compuesto psicoactivo, el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC), que se une a los receptores cannabinoides del cerebro, provocando los efectos eufóricos y psicoactivos que suelen asociarse al consumo de marihuana.
Ingerir Marihuana
Ingerir marihuana implica consumirla por vía oral. Esto puede hacerse comiendo comestibles con infusión de marihuana, como brownies, galletas o gominolas, o tomando cápsulas o tinturas de marihuana. Cuando se ingieren, los cannabinoides se metabolizan en el hígado, donde el THC se convierte en una forma más potente conocida como 11-hidroxi-THC. Esta forma es altamente psicoactiva y puede producir un subidón mucho más intenso y duradero que fumar.
Potencia aumentada
Ahora que conocemos los distintos métodos de consumo de marihuana, profundicemos en las razones por las que a menudo se considera que ingerir marihuana es más fuerte que fumarla.
Proceso de metabolización
Cuando se ingiere marihuana, ésta sufre un proceso llamado metabolismo de primer paso en el hígado. Durante este proceso, el THC se convierte en 11-hidroxi-THC, que es un compuesto más potente. A diferencia de fumar, que lleva el THC directamente al torrente sanguíneo y al cerebro, ingerir marihuana permite una liberación gradual de THC en el sistema, lo que produce un subidón más intenso y duradero.
Inicio retardado y mayor duración
Una de las diferencias clave entre ingerir y fumar marihuana es el tiempo de inicio y la duración de los efectos. Cuando se fuma marihuana, los efectos pueden sentirse casi inmediatamente, normalmente en cuestión de minutos. Sin embargo, los efectos de la marihuana ingerida tardan más en aparecer, normalmente entre 30 minutos y 2 horas. Este retraso a veces puede llevar a las personas a consumir más, pensando que la dosis inicial no era eficaz. Como resultado, pueden consumir inadvertidamente una dosis mayor, lo que provoca un colocón más fuerte que puede durar varias horas.
Conversión del THC
Como se ha mencionado anteriormente, cuando se ingiere marihuana, el THC se convierte en 11-hidroxi-THC. Este proceso de conversión aumenta significativamente la potencia del compuesto. Se sabe que el 11-hidroxi-THC tiene una mayor afinidad por los receptores cannabinoides del cerebro, lo que da lugar a una experiencia psicoactiva más intensa. Esta conversión no se produce cuando la marihuana se fuma, lo que hace que la marihuana ingerida sea más potente en cuanto a sus efectos psicoactivos.
Beneficios y consideraciones
Comprender la mayor potencia de la marihuana ingerida puede ayudar a las personas a tomar decisiones informadas sobre sus métodos de consumo. He aquí algunas ventajas y consideraciones a tener en cuenta:
Alivio Duradero
La mayor duración de los efectos de la marihuana ingerida puede ser beneficiosa para las personas que buscan un alivio duradero de síntomas como el dolor crónico o el insomnio.
Dosis exacta
Cuando se consume a través de comestibles o cápsulas, es más fácil conocer la dosis exacta de THC de cada producto. Esto puede ayudar a las personas a controlar eficazmente su consumo de marihuana.
La mayor duración exige precaución
La mayor duración de los efectos de la marihuana ingerida puede pillar desprevenidas a las personas. Es importante consumir dosis responsables, esperar a que se manifiesten los efectos deseados y evitar consumir dosis adicionales demasiado deprisa para evitar una sobredosis accidental.
En Conclusión
A menudo se considera que ingerir marihuana es más fuerte que fumarla debido al proceso de metabolización, el retraso en la aparición y la conversión del THC en 11-hidroxi-THC. La mayor potencia de la marihuana ingerida puede proporcionar un alivio más duradero y una dosificación precisa, pero exige precaución para evitar consecuencias no deseadas. Comprender estas diferencias permite a las personas elegir el método de consumo que mejor se adapte a sus necesidades y preferencias.