Micorrizas de Wonderland en Chile
No son un abono: son hongos que se asocian a la raíz y le amplían el alcance a lo que ya está en el sustrato.
Se puede tener el sustrato correcto y el abono correcto y aun así la planta no llegar a todo lo que hay ahí abajo, porque una raíz solo absorbe lo que toca. Esto no agrega un nutriente más a la lista: no es un fertilizante y no tiene NPK. Lo que hace es meter en la maceta un hongo que se asocia a la raíz y extiende su superficie de contacto con el sustrato. No cambia cuánto hay disponible: cambia cuánto de eso la planta alcanza.
La simbiosis es literal y tiene dos partes que dan algo. Las esporas de Glomus Mosseae y Glomus Intraradices germinan al contacto con la raíz, la colonizan y trabajan como una prolongación del sistema radicular: la planta les cede azúcares y el hongo le devuelve acceso a agua y a nutrientes que estaban a un par de centímetros de distancia, o sea fuera de su alcance. Por eso el producto es un organismo vivo y no una sal, y de ahí salen sus dos reglas de uso: hace falta contacto directo con la semilla o con la raíz —tirarlo por encima del sustrato no sirve— y el envase se guarda cerrado, fresco y seco, porque lo que se pierde no es concentración sino viabilidad.
Sobre esa base de hongos, la fórmula agrega algas marinas, y ese es el segundo mecanismo, distinto del primero: sus compuestos bioactivos activan las fitoalexinas de la planta, que son las defensas químicas que la planta fabrica ella misma frente al estrés y a los patógenos. Dicho de otra forma, un aporte trabaja hacia abajo —más raíz, más absorción— y el otro trabaja hacia arriba, en cuán bien aguanta la planta lo que le pase.
La aplicación es de 0,5 g por planta, y hay dos formas: esparcirlos en el sustrato pegado a la semilla o directo sobre las raíces al trasplantar, o diluirlos en 1 litro de agua de riego durante el crecimiento vegetativo. Acá está la diferencia real entre los dos formatos, que no es solo el tamaño: el de 6 g viene en 12 eppendorf de 0,5 g, o sea la dosis ya pesada tubo por tubo, 12 plantas o 12 litros de agua sin balanza. La bolsa de 120 g es la misma micorriza a granel: rinde 240 dosis de 0,5 g y hay que medirlas. En macetas grandes la dosis sube.
Sirve en cualquier tipo de sustrato y se suma a la rutina que ya tengas sin conflicto, precisamente porque no compite con nada: tus fertilizantes ponen el nutriente y esto mejora el acceso. Se lleva bien con los estimuladores de raíz —el Deeper Underground de Top Crop trabaja el mismo problema por la vía química— y el resto de los microorganismos está en hongos y bacterias. El catálogo completo de la marca, en Wonderland, y las tierras y mezclas donde va a vivir esto, en sustratos.
- ✓ No es un fertilizante: no aporta nutrientes, mejora el acceso a los que ya están
- ✓ Glomus Mosseae y Glomus Intraradices más algas marinas que activan las fitoalexinas
- ✓ 0,5 g por planta, en el sustrato junto a la raíz o diluidos en 1 litro de riego
- ✓ El de 6 g son 12 tubos de 0,5 g —dosis pre-pesada— y el de 120 g rinde 240 dosis
- ✓ Compatible con cualquier sustrato y con el resto de tus fertilizantes
▾ Modo de uso
- Decide el momento: lo que importa es que el hongo toque la raíz, así que el mejor momento es la siembra o el trasplante.
- En sustrato: esparce 0,5 g en la zona pegada a la semilla, o directo sobre las raíces cuando cambias de maceta, y tapa. El contacto directo es lo que permite la colonización.
- En riego: diluye 0,5 g en 1 litro de agua y riega durante el crecimiento vegetativo. Es la forma de llegar a una raíz que ya está en la maceta.
- Si usas el formato de 6 g, cada eppendorf ya trae la dosis de una planta: no hay que pesar nada.
- En macetas grandes aumenta la dosis: más volumen de sustrato es más raíz que colonizar.
- Vuelve a aplicar en el siguiente trasplante. Cada cambio de maceta es raíz nueva que todavía no está colonizada.
▾ Recomendaciones
- No lo uses como reemplazo del fertilizante. No aporta nutrientes ni tiene NPK: si el sustrato está agotado, la micorriza va a mejorar el acceso a nada. Se usa junto al abono, no en su lugar.
- Asegura el contacto directo con la semilla o la raíz. Espolvorearlo por encima del sustrato y regar arriba es la forma más común de perder la aplicación: las esporas necesitan tocar la raíz para germinar.
- Guarda el envase cerrado, fresco y seco. Son organismos vivos y lo que se degrada con el calor y la humedad es su viabilidad, no su concentración: un envase mal guardado no rinde menos, puede no rendir nada.
- Prepara la dilución al momento de regar y no la dejes hecha de un día para otro.
- El efecto no se ve en la hoja al día siguiente: es raíz, y se nota en cómo responde la planta las semanas siguientes. Aplicarlo de nuevo antes de tiempo no acelera nada.
- Si compras el de 120 g, usa una balanza de precisión o cucharas medidoras: 0,5 g es poco y a ojo se va fácil al doble.
▾ Ficha técnica
| Marca | Wonderland Agronutrients |
| Producto | Micorrizas |
| Tipo | Inoculante de hongos micorrícicos — no es un fertilizante |
| Cepas | Glomus Mosseae y Glomus Intraradices |
| Base | Algas marinas (activan las fitoalexinas de la planta) |
| NPK | No tiene, y no corresponde: no aporta nutrientes |
| Presentación | Polvo. El de 6 g viene en 12 eppendorf de 0,5 g |
| Dosis | 0,5 g por planta, en el sustrato o diluidos en 1 L de agua |
| Rendimiento | 6 g = 12 dosis · 120 g = 240 dosis de 0,5 g |
| Aplicación | Siembra, trasplante y riego en crecimiento vegetativo |
| Compatibilidad | Cualquier sustrato; se usa junto a fertilizantes y bioestimulantes |
| Formatos en Chile | 6 g y 120 g |
| Grafías con que se busca | micorrizas, micorriza, micorrizas Wonderland, Wonderland Agronutrients, Glomus |
▾ Variantes disponibles
| Formato | Presentación | Rinde | Para quién |
|---|
| 6 g | 12 eppendorf de 0,5 g | 12 plantas o 12 L de riego | Un cultivo chico, o probarlo sin balanza: la dosis viene pesada |
| 120 g | Bolsa a granel | 240 dosis de 0,5 g | Cultivo grande o varias temporadas; hay que pesar la dosis |
Preguntas frecuentes
¿Las micorrizas son un fertilizante?
No, y es la confusión más común con este producto. Un fertilizante aporta nutrientes; una micorriza es un hongo que se asocia a la raíz y le amplía el alcance a los nutrientes que ya están en el sustrato. No tiene NPK y no debería tenerlo. Si el sustrato está agotado, esto no lo repone: se usa junto al abono, no en su lugar.
¿Cómo se usan y cuánto se pone?
La dosis es de 0,5 g por planta. Hay dos formas: esparcirlos en el sustrato pegado a la semilla o directo sobre las raíces al trasplantar, o diluirlos en 1 litro de agua de riego durante el crecimiento vegetativo. Lo importante en las dos es el contacto directo con la raíz, porque es lo que permite que las esporas germinen y colonicen. En macetas grandes la dosis sube.
¿Qué diferencia hay entre el formato de 6 g y el de 120 g?
No es solo el tamaño. El de 6 g viene en 12 eppendorf de 0,5 gramos, o sea la dosis ya pesada tubo por tubo: alcanza para 12 plantas o 12 litros de agua y no necesitas balanza. El de 120 g es la misma micorriza a granel, rinde 240 dosis de 0,5 g y hay que medirlas. El chico es comodidad y el grande es volumen.
¿Se puede usar junto a mis fertilizantes?
Sí, y es la forma correcta de usarlo. No compite con ellos: el fertilizante pone el nutriente y la micorriza mejora el acceso. Es compatible con cualquier tipo de sustrato y con bioestimulantes. Lo que no conviene es reemplazar el abono por esto.
¿Cuándo conviene aplicarlas?
En la siembra o en el trasplante, porque es cuando puedes poner el hongo en contacto directo con la raíz o con la semilla. Si la planta ya está en la maceta, la vía es el riego durante el crecimiento vegetativo. Y conviene repetir en cada cambio de maceta: la raíz nueva todavía no está colonizada.
Producto de uso agrícola que contiene microorganismos vivos. Mantener fuera del alcance de niños y mascotas, en su envase original, cerrado y lejos de alimentos.